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Integración del Régimen Especial Agrario en el Régimen General

por María Gema Quintero Lima, Profesora Titular Universidad Carlos III de Madrid


Como paradoja originaria de la Seguridad Social española, se diseñó en su momento (1966) un sistema complejo de protección, compuesto de un Régimen General que convivía con distintos Regímenes especiales que resultaban herederos de estructuras mutualistas de gran trascendencia socio-económica

Entre ellos se hallaba el Régimen Especial Agrario, regulado fundamentalmente a través del texto refundido de la legislación de la Seguridad Social agraria, aprobado por el Decreto 2123/1971, de 23 de julio, y del Reglamento general de dicho régimen, aprobado por el Decreto 3772/1972, de 23 de diciembre.

Esa paradoja se materializaba en que en los textos legales originarios, y en la vigente Ley General de la Seguridad Social (Art. 10.5º), se asumía, de una parte, la pertinencia de mantener una pluralidad de estructuras protectoras que respondieran a las especificidades de los distintos colectivos incluidos; pero, de otra, no ha dejado de estar presente una línea de tendencia opuesta, cual es la de la procura de la unidad de la protección y la convergencia de regímenes.

Y ese planteamiento inicial, se ha actualizado desde un punto de vista legislativo a partir del Pacto de Toledo y sus sucesivas revisiones. En dicho Pacto, se recomendaba que se continuase con el proceso de reducción de regímenes especiales que ya había comenzado con la Ley 26/1985, de 31 de julio, de Medidas Urgentes para la Racionalización de la Estructura y de la Acción Protectora de la Seguridad Social. De forma que se habría de seguir reduciendo de manera gradual el número de los regímenes actualmente existentes para lograr la plena homogeneización del sistema público de pensiones, de manera que a medio o largo plazo todos los trabajadores y empleados queden encuadrados o bien en el régimen de trabajadores por cuenta ajena o bien en el de trabajadores por cuenta propia.

De esa recomendación sexta del Pacto de Toledo de 1995 sobre simplificación de los regímenes de la Seguridad Social, se hizo eco el Acuerdo sobre medidas en materia de Seguridad Social, suscrito el 13 de julio de 2006 entre el Gobierno y los agentes sociales, en el que se realizó un diagnóstico de la realidad del sector agrario y se articuló un plan de actuaciones paulatinas y progresivas dirigido a modernizar y adecuar el marco de protección social de los trabajadores agrarios por cuenta ajena, a cuyo fin se acordó su integración en el Régimen General de la Seguridad Social. Y, en esta dinámica, la Ley 28/2011, de 22 de septiembre, por la que se procede a la integración del Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social en el Régimen General de la Seguridad Social (BOE de 23 de septiembre de 2011, nº 229) (Ley 28/2011 en lo sucesivo), procede a culminar el proceso de integración del Régimen Especial Agrario (REA, en adelante) que iniciara la Ley 18/2007, de 4 de julio por la que se procede a la incorporación de los trabajadores agrarios por cuenta propia al Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, con efectos desde el 1 de enero de 2008.

En efecto, con estas dos leyes, se cumple el mandato de simplificación de regímenes y de convergencia, de una parte hacia el Régimen General de la Seguridad Social (RGSS) por lo que respecta a los trabajadores asalariados del campo, o hacia el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en lo relativo a los trabajadores por cuenta propia del campo.

Así, desde el 1 de enero de 2012 (disposición final sexta de la Ley 28/2011), el REA queda vaciado subjetiva y objetivamente, de suerte que los trabajadores por cuenta ajena del campo quedan incluidos en el RGSS, con ciertas particularidades. En consonancia, quedan derogadas cuantas normas se dedicaran total o parcialmente a regular el Régimen Especial Agrario (disposición derogatoria única de la Ley 28/2011), y se ajusta la redacción del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS en adelante) a la integración de los trabajadores por cuenta ajena agrarios (disposición final primera de la Ley 28/2011).

El Sistema especial de cotización para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios
Como ha venido siendo habitual en los procesos de integración los colectivos de regímenes especiales en otros regímenes, y en orden a conjugar la preservación de ciertas especialidades intrínsecas de las actividades productivas que se aglutinaban bajo la forma jurídica de protección del régimen especial en cuestión, resulta necesario articular un Sistema Especial de cotización para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios (Art. 2 de la Ley 28/2011).

La obligación de cotizar
Por lo que respecta al nacimiento, mantenimiento o extinción de la obligación misma de cotizar, en este caso concreto, en el proceso de integración en el RGSS, se ha atendido a un hecho diferencial: el de que los trabajadores por cuenta ajena agrarios no desarrollan su actividad asalariada en los mismos términos que el trabajador común. Esta principal diferencia radica en que la actividad agraria está subordinada a ciertas condiciones relativas a las labores agrarias mismas (climatología, periodos de siembra, o de recogida de los distintos productos del campo, por poner algunos ejemplos). De suerte que es una constante la distinción entre periodos de actividad y periodos de inactividad.

En abstracto, de no existir reglas especiales de cotización, atendiendo a la lógica inherente al sistema de protección, en los periodos de inactividad no habría en puridad obligación de cotizar, porque no habría vinculación efectiva al sistema de Seguridad Social. Sin embargo, en orden a responder a las necesidades de protección de los trabajadores asalariados agrarios, pero sin gravar excesivamente a los empresarios agrarios, se establece que la obligación de cotizar (bien es cierto que con modulaciones en cada caso) se mantiene tanto durante los períodos de actividad por la realización de labores agrarias como durante los períodos de inactividad en dichas labores.
Así se considera periodo de actividad que da lugar al alta (con su correspondiente vigencia de la obligación de cotizar), aquel periodo en el que el trabajador haya realizado un mínimo de 30 jornadas reales en un período continuado de 365 días. Y se asimilarán a jornadas reales, como situaciones asimiladas al alta, los días en que los trabajadores se encuentren en las situaciones de incapacidad temporal derivada de contingencias profesionales, maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural, procedentes de un período de actividad en este Sistema Especial; los períodos de percepción de prestaciones por desempleo de nivel contributivo en este Sistema Especial, así como los días en que aquéllos se encuentren en alta en algún régimen de la Seguridad Social como consecuencia de programas de fomento de empleo agrario

En este punto, si se observa, resulta primordial definir qué sea periodo de inactividad. Así, se entiende que existen períodos de inactividad dentro de un mes natural cuando el número de jornadas reales en él realizadas sea inferior al 76,67 por ciento de los días naturales en que el trabajador figure incluido en el Sistema Especial en dicho mes; y acumulativamente, cuando el trabajador realice para un mismo empresario menos de 5 jornadas reales semanales en cumplimiento de lo establecido en el convenio colectivo que resulte de aplicación.

Consecuentemente, cuando no se reúnan las condiciones exigidas para mantener la situación de alta en el sistema especial, el trabajador por cuenta ajena agrario podrá quedar excluido del Sistema Especial. De un modo más concreto, la exclusión puede ser solicitada por el trabajador; en cuyo caso los efectos de la exclusión tendrán lugar desde el día primero del mes siguiente al de la presentación de aquélla ante la Tesorería General de la Seguridad Social. Además, la exclusión también puede operar de oficio por la Tesorería General de la Seguridad Social, en los siguientes supuestos:
1º cuando el trabajador no realice un mínimo de 30 jornadas de labores agrarias en un período continuado de 365 días, computados desde el siguiente a aquel en que finalice el período anterior; o,
2º por falta de abono de las cuotas correspondientes a períodos de inactividad durante dos mensualidades consecutivas.

En estos casos, cabe la reincorporación en el Sistema Especial cuando desaparezcan las causas excluyentes; es decir: 1º bien porque el trabajador haya realizado un mínimo de 30 jornadas reales dentro del período continuado de 365 días anteriores a la fecha de efectos del reinicio de la cotización por períodos de inactividad. No obstante, este requisito no será exigible cuando el trabajador solicite su reincorporación en el Sistema Especial tras haber quedado excluido del mismo voluntariamente, con ocasión del desempeño de otra actividad que hubiera determinado su alta en cualquier régimen de la Seguridad Social o de encontrarse en una situación asimilada a la de alta; o 2º bien porque esté al corriente en el ingreso de las cuotas correspondientes a períodos de inactividad.

La cuantificación de la obligación de cotizar
Por lo que respecta a la concreción de la obligación de cotizar, en tanto Sistema Especial, se han de destacar las particularidades respecto de las reglas generales que se aplican al RGSS (Art. 4 de la Ley 28/2011).
La principal particularidad respecto de los trabajadores del RGSS se refiere a que a efectos de la cotización a la Seguridad Social en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios, se distinguirá entre los períodos de actividad y de inactividad. Distinción ésta que, por otro lado, no es nueva, sino que supone la conservación de modalidades de cotización de los trabajadores por cuenta ajena agrarios preexistentes en la normativa precedente.

Así, las reglas de cotización contenidas en la Ley 28/2011 no hacen sino culminar un proceso de aproximación contenida, que se había ido plasmando en las sucesivas Leyes de Presupuestos Generales del Estado y sus correspondientes órdenes de cotización.

A) Períodos de actividad.
Durante los períodos de actividad la cotización podrá efectuarse, a opción del empresario, por bases diarias, en función de las jornadas reales realizadas, o por bases mensuales. No obstante lo anterior, la cotización por bases mensuales resulta obligatoria para los trabajadores agrarios por cuenta ajena con contrato indefinido, sin incluir entre ellos a los que presten servicios con carácter fijo discontinuo. Por defecto se entiende que el empresario opta por la modalidad de cotización por bases mensuales.

Las bases de cotización por contingencias comunes y profesionales de los trabajadores por cuenta ajena agrarios se determinarán conforme a lo establecido en el artículo 109 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio. Y cuando la cotización se efectúe por bases diarias, lo establecido en el párrafo anterior se entenderá referido a cada jornada real realizada, sin que pueda ser inferior a la base mínima diaria de cotización que se establezca legalmente.

Los tipos de cotización aplicables durante los periodos de actividad serán los siguientes:
- Para la cotización por contingencias comunes, el 28,30 por ciento, siendo el 23,60 por ciento a cargo del empresario y el 4,70 por ciento a cargo del trabajador.
La cuota empresarial será objeto de minoración mediante ciertas reducciones, de forma que el tipo efectivo no resulte superior al 15,50 por ciento; tipo este se corresponde con el vigente hasta el 31 de diciembre de 2011 (Art. 13 de la Orden TIN/41/2011, de 18 de enero)
Estas reducciones se precisan en la disposición adicional segunda en la que se establece que, a partir del año 2012, se aplicarán las siguientes reducciones en la aportación empresarial a la cotización por contingencias comunes:
a) Respecto a los trabajadores incluidos en el grupo 1 de cotización se aplicará, durante el período 2012-2031, una reducción de 8,10 puntos porcentuales de la base de cotización, resultando un tipo efectivo de cotización por contingencias comunes del 15,50 por ciento para dicho período
b) Respecto a los trabajadores incluidos en los grupos de cotización 2 a 11, la reducción se ajustará a las siguientes reglas:
1.ª Para bases de cotización iguales o inferiores a 986,70 € mensuales o a 42,90 € por jornada realizada, las reducciones a aplicar, en puntos porcentuales de la base de cotización, oscilaran entre un 6.15% para el 2012, y el 8,10 % para el año 2031, conforme a una tabla de aplicación creciente.
2.ª Para bases de cotización superiores a las cuantías indicadas en la regla anterior y hasta 1.800 euros mensuales o 78,26 euros por jornada realizada, les será de aplicación, durante el período 2012-2021, el porcentaje resultante de aplicar ciertas formulas que recogemos en el cuadro 1.
Para el período 2022–2030, las reducciones a aplicar en puntos porcentuales de la base de cotización serán las resultantes de la fórmula recogida en el cuadro 2.

Las reducciones para el año 2031 serán del 8,10 por ciento en todos los casos.


Como particularidad del Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios no resultará de aplicación el incremento de la cuota empresarial por contingencias comunes prevista para los contratos de trabajo temporales cuya duración efectiva sea inferior a siete días.
Para la cotización por contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, se aplicarán los tipos de cotización de la tarifa de primas aprobada por la disposición adicional cuarta de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 2007.
Durante los períodos de actividad, en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios también se cotizará por la contingencia de desempleo así como al Fondo de Garantía Salarial y por Formación Profesional, con arreglo a las bases de cotización por contingencias profesionales.

Los tipos de cotización aplicables para la cotización por estos conceptos serán los siguientes: a) Para la contingencia de desempleo, se aplicarán los tipos de cotización vigentes en cada ejercicio con arreglo a la correspondiente Ley de Presupuestos Generales del Estado; b) Para la cotización al Fondo de Garantía Salarial, el 0,10 por ciento, a cargo exclusivo del empresario; c) Para la cotización por Formación Profesional, el 0,18 por ciento, siendo el 0,15 por ciento a cargo del empresario y el 0,03 por ciento a cargo del trabajador.

A lo anterior se suma que, en la Disposición Adicional 2ª de la Ley 28/2011 se establece un régimen transitorio en el que se fijan reglas de aplicación paulatina de bases y tipos de cotización. En él se establece que a partir del año 2012, las bases de cotización por todas las contingencias y conceptos de recaudación conjunta se determinarán conforme a lo establecido en el artículo 109 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social con las particularidades que se establecen en la propia Ley 28/2011.

No obstante, durante el ejercicio 2012 la base máxima de cotización aplicable será de 1.800 euros mensuales o 78,26 euros por jornada realizada. Y serán las futuras Leyes de Presupuestos Generales del Estado, en un plazo de cuatro años, aumentarán la base máxima de cotización para equipararla a la existente en el Régimen General.

Respecto a los trabajadores incluidos en los grupos de cotización 2 a 11, el tipo de cotización aplicable a cargo del empresario será del 15,95 por ciento en el año 2012, incrementándose anualmente en 0,45 puntos porcentuales durante el periodo 2013-2021, en 0,24 puntos porcentuales durante el periodo 2022-2026 y en 0,48 puntos porcentuales durante el periodo 2027-2031, alcanzándose en 2031 el tipo del 23,60 por ciento.

Durante las situaciones de incapacidad temporal, riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural, así como de maternidad y paternidad causadas durante los períodos de actividad, la cotización se efectuará en función de la modalidad de contratación de los trabajadores.

Por una parte, respecto de los trabajadores agrarios con contrato indefinido, la cotización durante las referidas situaciones se regirá por las normas aplicables con carácter general en el Régimen General de la Seguridad Social. Si bien se aplicarán ciertas reducciones en la aportación empresarial:
- En la cotización por contingencias comunes, por aplicación de una escala de aplicación progresiva, será aplicable una reducción en el año 2012 de 13,20 puntos porcentuales de la base de cotización que se incrementará anualmente en 0,45 puntos porcentuales durante el periodo 2013-2021, en 0,24 puntos porcentuales durante el periodo 2022-2026 y en 0,48 puntos porcentuales durante el periodo 2027-2031, alcanzándose en 2031 una reducción de 20,85 puntos porcentuales.
- En la cotización por desempleo, una reducción en la cuota equivalente a 2,75 puntos porcentuales de la base de cotización.
Por otra parte, respecto de los trabajadores agrarios con contrato temporal y fijo discontinuo, resultará de aplicación lo establecido más arriba para los trabajadores con contrato indefinido respecto a los días contratados en los que no hayan podido prestar sus servicios por encontrarse en alguna de las situaciones antes indicadas.

Por lo que respecta a los sujetos responsables de cotizar durante los períodos de actividad, el Art. 5.1º de la Ley 28/2011 señala que el empresario será el sujeto responsable del cumplimiento de la obligación de cotizar, debiendo ingresar en su totalidad tanto las aportaciones propias como las de sus trabajadores, así como comunicar las jornadas reales realizadas por aquéllos en el plazo que reglamentariamente se determine. A tales efectos, el empresario descontará a sus trabajadores, en el momento de hacerles efectivas sus retribuciones, la aportación que corresponda a cada uno de ellos. Si no efectuase el descuento en dicho momento no podrá realizarlo con posterioridad, quedando obligado a ingresar la totalidad de las cuotas a su exclusivo cargo. Durante estos períodos, la liquidación e ingreso de las cuotas por contingencias profesionales correrá a cargo exclusivo del empresario.

Y durante las situaciones de incapacidad temporal, riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural, así como de maternidad y paternidad causadas durante los períodos de actividad, el empresario deberá ingresar únicamente las aportaciones a su cargo; dado que las aportaciones a cargo del trabajador serán ingresadas por la entidad que efectúe el pago directo de las prestaciones correspondientes a las situaciones indicadas. (Art. 5.3º de la ley 28/2011).

B) Períodos de inactividad.
Durante los períodos de inactividad, la cotización tendrá carácter mensual y correrá a cargo exclusivo del trabajador, calculándose mediante la fórmula que se determine en la correspondiente Ley de Presupuestos Generales del Estado. La base de cotización aplicable será la base mínima vigente en cada momento, por contingencias comunes, correspondiente al grupo 7 de la escala de grupos de cotización del Régimen General de la Seguridad Social. Y el tipo de cotización aplicable será el 11,50 por ciento
Durante los períodos de inactividad, será el propio trabajador el responsable del cumplimiento de la obligación de cotizar y del ingreso de las cuotas correspondientes (Art. 5.2º de la Ley 28/2011).

Tanto en lo que concierne a los periodos de actividad como de inactividad, queda pendiente la concreción de las reglas de cotización de los trabajadores agrarios con contrato de trabajo a tiempo parcial. En la disposición adicional 4ª únicamente se establece que se llevará a cabo de forma proporcional a la parte de jornada realizada efectivamente, y se remite al desarrollo reglamentario el establecimiento de los términos y condiciones concretas; todo sin perjuicio de la aplicación de las bases mínimas de cotización que la ley establezca en cada momento.

Extensión de la Acción Protectora del Régimen General
Los trabajadores incluidos en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios tendrán derecho a las prestaciones de la Seguridad Social en los términos y condiciones establecidos en el Régimen General de la Seguridad Social, si bien en el artículo 6 de la Ley 28/2011 es establecen ciertas peculiaridades de la protección.

Como punto de partida, a efecto de causar prestaciones a partir del 1 de enero de 2012, en la Disposición Transitoria Única de la Ley 28/2011, se convalidan los periodos de cotización cubiertos en el extinguido Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social por los trabajadores por cuenta ajena integrados en el Régimen General de la Seguridad Social. Convalidación que alcanza a la vertiente cuantitativa de los derechos causados; o dicho de otro modo, esas cotizaciones en el REA servirán también determinar la cuantía de las prestaciones previstas en la acción protectora del RGSS a las que puedan acceder los trabajadores integrados.

Junto a los requisitos generales de acceso a las prestaciones del RGSS (Art. 124 LGSS), para el reconocimiento de las correspondientes prestaciones económicas a los trabajadores por cuenta ajena agrarios se les exige que se hallen al corriente en el pago de las cotizaciones correspondientes a los períodos de inactividad, de cuyo ingreso son responsables.
Si bien la protección de los trabajadores asalariados agrarios alcanza a los periodos de inactividad, la misma se ve modulada y la acción protectora del Sistema Especial se circunscribe a las prestaciones económicas por maternidad, paternidad, incapacidad permanente y muerte y supervivencia derivadas de contingencias comunes, así como jubilación.

Para el acceso a las modalidades de jubilación anticipada previstas en el artículo 161 bis.2 LGSS, a efectos de acreditar el requisito del período mínimo de cotización efectiva establecido, será necesario que, en los últimos diez años cotizados, al menos seis correspondan a períodos de actividad efectiva en este Sistema Especial. A estos efectos, se computarán también los períodos de percepción de prestaciones por desempleo de nivel contributivo en este Sistema Especial.

En lo que respecta a la compatibilidad trabajo-pensión, en la disposición adicional séptima de la Ley 28/2011 se establece una regla programática según la cual el Gobierno ha de determinar reglamentariamente, en un plazo de seis meses, los términos y condiciones en los que la pensión de jubilación del Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios sea compatible con la realización de labores agrarias que tengan carácter esporádico y ocasional

Por su parte, durante la situación de incapacidad temporal derivada de enfermedad común y en los términos reglamentariamente establecidos, la cuantía de la base reguladora del subsidio no podrá ser superior al promedio mensual de la base de cotización correspondiente a los días efectivamente trabajados durante los últimos 12 meses anteriores a la baja médica.

Como peculiaridad de la gestión de esta prestación, se establece respecto de los trabajadores incluidos en el Sistema Especial que dicha prestación será abonada directamente por la entidad a la que corresponda su gestión, no procediendo el pago delegado de la misma, a excepción de los supuestos en que aquéllos estén percibiendo la prestación contributiva por desempleo y pasen a la situación de incapacidad temporal, a que se refiere el artículo 222.3 LGSS.

Para el cálculo de la base reguladora de las pensiones de incapacidad permanente derivada de contingencias comunes y de jubilación causadas por los trabajadores agrarios por cuenta ajena respecto de los periodos cotizados en este Sistema Especial sólo se tendrán en cuenta los períodos realmente cotizados, sin que quepa la integración de lagunas.

Por lo que respecta a la protección por desempleo, se distinguen dos regulaciones distintas. La protección por desempleo de los trabajadores por cuenta ajena agrarios fijos y fijos discontinuos se aplicará conforme a lo establecido en el Título III LGSS. Y, sin embargo, la protección por desempleo de los trabajadores por cuenta ajena agrarios eventuales se aplicará conforme a lo establecido en el artículo 4 de la Ley 45/2002, de 12 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma del sistema de protección por desempleo y mejora de la ocupabilidad. No obstante lo anterior, en la disposición final cuarta de la Ley 28/2011 se faculta al Gobierno para extender, de forma progresiva, la protección por desempleo de nivel asistencial establecida en el artículo 215 LGSS a los trabajadores por cuenta ajena agrarios eventuales incluidos en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios. Y para ello el Gobierno, dentro de los tres meses siguientes al de la entrada en vigor de esta ley, previa consulta con las organizaciones empresariales y sindicales más representativas, regulará el derecho a acceder a un primer nivel de protección asistencial, sin perjuicio de establecer nuevas medidas hasta alcanzar en el año 2014 la protección por desempleo de nivel asistencial a que se refiere el párrafo anterior.
Por lo que respecta a la cotización a la Seguridad Social durante la percepción de la prestación por desempleo de nivel contributivo o del subsidio por desempleo de nivel asistencial la disposición adicional tercera de la Ley 28/2011 establece ciertas reglas específicas.

Dicha cotización, en primer lugar, se abonará por la entidad gestora directamente a la Tesorería General de la Seguridad Social.
Durante la percepción de la prestación por desempleo de nivel contributivo, la base de cotización a la Seguridad Social de aquellos trabajadores por los que exista obligación legal de cotizar será la establecida, con carácter general, en la correspondiente Ley de Presupuestos Generales del Estado tanto en los supuestos de extinción de la relación laboral como en los de suspensión de ésta y de reducción de jornada, calculada en función de las bases correspondientes a los períodos de actividad. El tipo de cotización será el correspondiente a los períodos de inactividad, y, durante la percepción de la prestación por desempleo, el 73,50 por ciento de la aportación del trabajador a la Seguridad Social correrá a cargo de la entidad gestora, siendo el 26,50 por ciento restante a cargo del trabajador y descontándose de la cuantía de la prestación.

Durante la percepción del subsidio por desempleo del artículo 215 LGSS la base de cotización a la Seguridad Social será el tope mínimo de cotización vigente en cada momento en el Régimen General. El tipo de cotización será el correspondiente a los períodos de inactividad y se cotizará exclusivamente por la contingencia de jubilación en los casos en los que así venga establecido en el artículo 218 LGSS, aplicando a la cuota el coeficiente reductor que se determine por el Ministerio de Trabajo e Inmigración.

Consideraciones finales
En principio, con la Ley 28/2011 se pretende avanzar hacia la unidad del sistema de Seguridad Social, de suerte que, por lo que respecta al sector agrario en sentido amplio, los trabajadores por cuenta propia se encuentran en el mismo régimen que la mayor parte de trabajadores autónomos (RETA), y los trabajadores asalariados se encuentran en el RGSS en el que se encuentra el grueso de trabajadores por cuenta ajena. Y desaparece un Régimen Especial histórico. Sin embargo, también es cierto que ese avance será más formal que material, si se atiende a las particularidades que se mantienen, de una parte en la vertiente contributiva y, por efecto, de otra parte, en la acción protectora. O dicho de otro modo, la pervivencia de modalidades de cotización particulares para este colectivo, si bien resultan pertinentes desde una vertiente económica de amplio alcance (la viabilidad del sector agrario mediante la rentabilidad y productividad de las empresas agrarias cualquiera que sea su tamaño), sin embargo perpetúan de facto un distinto nivel de protección de los trabajadores asalariados agrarios.

A lo anterior se suma que, dejando a un lado la existencia del Sistema especial de Trabajadores por Cuenta Ajena agrarios, se han articulado periodos de aplicación paulatina de las nuevas reglas de cotización sujetos a cautelas excesivas. Que retardarán los eventuales efectos beneficiosos en la cobertura de los trabajadores implicados, porque retrasan la aplicación de los elementos principales (bases y tipos de cotizaron, eminentemente) de homogeneización con el Régimen General

Por último, para completar la culminación del proceso de integración se hace muy necesario un intenso desarrollo reglamentario (con sustento en la habilitación contemplada en la disposición final tercera de la Ley 28/2011), si bien, por otra parte, la propia Ley 28/2011 ya contiene una prolija regulación de aspectos normalmente reservados a normas reglamentarias.

Sujetos integrados en el Régimen General de la Seguridad Social

La Ley 28/2011 integra en el RGSS a los trabajadores por cuenta ajena que ya estuvieran incluidos en el REA antes de la entrada en vigor de dicha ley. Asimismo, incorpora a los trabajadores por cuenta ajena que a partir del 1 de enero de 2012, realicen labores agrarias, sean propiamente agrícolas, forestales o pecuarias o sean complementarias o auxiliares de las mismas en explotaciones agrarias, así como los empresarios a los que presten sus servicios, en los términos que reglamentariamente se establezcan. (Art. 1 de la Ley 28/2011). Sin que, en ningún caso, se haga preciso acreditar los requisitos de habitualidad y medio fundamental de vida.
Desde el punto de vista del encuadramiento de los trabajadores agrarios por cuenta ajena, la afiliación y las altas, bajas y variaciones de datos se tramitarán en los términos, plazos y condiciones establecidos en el Régimen General de la Seguridad Social; si bien se establecen reglas especiales respecto de los trabajadores eventuales o fijos discontinuos que sean contratados en el mismo día en que comiencen su prestación de servicios.
Respecto de ellos, las solicitudes de alta podrán presentarse hasta las 12 horas de dicho día, cuando no haya sido posible formalizarse con anterioridad al inicio de dicha jornada. No obstante, si la jornada de trabajo finaliza antes de las 12 horas, las solicitudes de alta deberán presentarse, antes de la finalización de esa jornada (Art. 3 de la Ley 28/2011).

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