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Crisis vs. Oportunidad
En el editorial del pasado enero, dábamos la bienvenida al 2010 con una mención al de 2008: “Tiempos de Crisis: tiempos de esperanza y preparación”, y nos referíamos a nuestra profesión de Graduado Social como una profesión que en sus cincuenta y tantos años, había sabido ocupar, con mucho esfuerzo, un espacio profesional reconocido por la sociedad y por las instituciones en las que desarrollamos nuestros cometidos.
En este junio de 2010, ya no tenemos la menor duda de que estamos en plena crisis, con augurios nada tranquilizadores. Esto no debe hacernos perder la confianza en nosotros mismos y en nuestra profesión: la confianza en nosotros mismos es el primer secreto del éxito.
Las crisis conllevan mutaciones graves en el entorno que nos rodea para mejorarle o empeorarle. Las oportunidades aprovechadas son las que dan a la crisis su sentido positivo.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en la entrevista que le hacía nuestra Presidenta, nos indica con las siguientes palabras, la responsabilidad/oportunidad que nos corresponde en estos tiempos de crisis: “Vuestra gran especialización en Derecho Laboral contribuye decisivamente a la mejora de la jurisdicción social”
Así, debemos felicitarnos de que el plan Bolonia haya configurado un Título de Grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos coincidente con nuestro perfil profesional del Graduado Social, definiendo y concretando una profesión con carácter propio y específico para los futuros graduados sociales. Y para los actuales, el Colegio está en contacto con las Universidades, para diseñar un curso de adaptación que permita al graduado social que le interese la obtención de dicho título.
¡Qué decir del Recurso de Suplicación!, institución que nos da acceso jurídico a los Tribunales Superiores. Oportunidad largamente buscada, y que en estos momentos de crisis da un contenido especialísimo a nuestra profesión de Graduado Social.
La reforma procesal que viene, quizás la mayor modificación de la normativa de procedimientos desde que en 2000 se publicó la Ley de Enjuiciamiento Civil, ¿No es una oportunidad para el Graduado Social?
Parece que las circunstancias/oportunidades, se alían con nuestra profesión, ahí están, y la crisis las hacen mas palpables. Nuestro papel de asesores se amplia con toda la legitimidad y propiedad. Nuestro servicio a la Sociedad se engrandece y nuestra respuesta es una OPORTUNIDAD.
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